Elegir el método de división adecuado
Los tres modos resuelven problemas distintos. Divide después de cada página cuando necesites cada página como su propio archivo, como al descomponer una hoja de certificados escaneados. Divide cada N páginas cuando un documento tenga una estructura regular, como un cuadernillo en el que cada registro ocupa exactamente dos páginas. Usa puntos de corte personalizados cuando los cortes sean irregulares, por ejemplo al separar un informe encuadernado en su introducción, cuerpo y anexo. Decidir qué patrón encaja antes de empezar te ahorra dividir de una forma, ver que las partes están mal y rehacerlo. Las miniaturas de página con marcadores entre ellas facilitan ver dónde caerá cada corte.