Por qué convertir a gris antes de imprimir
La conversión a escala de grises tiene que ver sobre todo con la imprenta y la bandeja de tóner. Muchas impresoras de oficina y comerciales cobran más por página en color, y un documento enviado a todo color puede acumular en silencio cargos inesperados aunque nadie necesitara el color. Convertir a gris primero garantiza un resultado monocromo, mantiene los costes predecibles y suele recortar el tamaño del archivo para enviarlo por correo o archivarlo. Es lo indicado para folletos, borradores, informes internos y cualquier cosa que vayas a imprimir en volumen, donde el color no añade significado y solo añade gasto. Cuando el color realmente aporta información, consérvalo; cuando es decorativo, el gris es la opción económica.